miércoles, 8 de febrero de 2012

Masturbación en los niños pequeños




Algo de historia...
La masturbación acompaña al ser humano desde sus inicios y esto se encuentra basado en la normal búsqueda de autoconocimiento físico y placer.

Es importante saber que puede presentarse desde los 5 o 6 meses de edad y tarde o temprano todo niño presenta esta conducta sin que sea algo necesariamiamente anormal.

Desde el siglo XVIII hay reportes de castigos y amenazas a los niños que se masturbaban y en el siglo XIX se llegó a usar la circuncisión en los niños y la clitoridectomía en niñas con la intención de reprimir este impulso.

No es necesario aclarar que estos intentos fueron en vano...
Entendiendo un poco más acerca de la masturbación
Puede aparecer al 5to. o 6to. mes de vida.

No sólo consiste en la manipulación genital sino debe acompañarse de exitación y satisfacción para considerar determinado acto como masturbación.

Cuando un bebé se toca los genitales los padres se preocupan y se asustan aunque ellos mismos como actividad lógica y normal retraigan el prepucio del varoncito o limpien la zona vulvar en la niña durante el baño e higiene diaria.

Es sumamente importante comprender por parte de los padres la normal necesidad del autoconocimiento y búsqueda de placer en los niños y que a menor atención se dé a esta actividad más rápido desaparecerán estos "inconvenientes".
Formas de expresión
En los bebés la masturbación se expresa por medio de movimientos reiterados cuando frotan un muslo contra otro con elevación de la pelvis cuando se encuentra boca arriba y por medio de un movimiento hacia adelante sobres sus manos y rodillas cuando se encuentran boca abajo.

Cuando el bebé es un poco más grande puede asociar a estos movimientos el rozar contra un vértice de su cuna o corral, contra almohadas, sillas, etc.

También pueden acompañar el cuadro con leves golpeteos reiterativos de su cabeza contra los mismos elementos enunciados.

Es recién luego de los 2 años y medio de edad donde puede aparecer la manipulación rítmica de sus genitales utilizando (valga la reduncia) sus manos.

Causas
Estos movimientos son frecuentes en todo niño y niña y no es expresión de perversión alguna ni de enfermedad mental, ni de epilepsia sino simplemente es expresión de lógica búsqueda de satisfacción y autoconocimiento corporal.

Además de esta causa que es la más frecuente pueden detectarse otras que justifiquen la presencia de movimientos masturbatorios y relacionadas con otros factores como lo son:

1-Expresión de inseguridad o preocupación

2-La expresión de ciertas enfermedades orgánicas que producen irritación local como la vulvovaginitis, la balanitis (inflamación de la cabeza del glande); el prurito por parásitos, eczemas, etc.

3-Puede presentarse en forma exagerada en niños que padecieron abuso sexual.

4-También por imitación de otros niños (esto en caso de niños más grandes en edad).

Característica a tener en cuenta.
La masturbación se lleva a cabo sin tapujos en los niños pequeños a menos que sea regañado por sus padres siendo desde ese momento una práctica en secreto.

Qué hacer

•Ante todo tener en cuenta que es un proceso normal en los niños.

No regañar ni reprimir la actividad ya que lo único que logrará será exacerbar el cuadro.

No atemorizarlo ni intentar pescarlo "in fraganti".

Eliminar las causas orgánicas si las hay (vulvovaginitis, eczemas, balanitis, etc.)

Fomentar la seguridad y confianza en el niño.

No llevar a una situación escandalosa ya que puede llevar a la exagerada repetición del cuadro para "llamar la atención".
Si realmente a usted le preocupa o si ve que la masturbación en su hijo es muy exagerada y no sabe como manejar la situación (fíjese que hablamos de manejar y no de intentar que desaparezca).
Consulte con su pediatra y eventualmente y según lo afectada que se sienta la familia o el niño se puede decidir el buscar ayuda en un especialista en psicología infantil.

Recuerde
La masturbación forma parte del desarrollo e identificación sexual del niño, el intento de reprimirla por completo puede llevar a exacerbar el cuadro y requerir ayuda especializada.
Asuma con naturalidad el episodio (aunque cueste) y antes de retar o amenazar al niño busque en usted que es lo que genera tanta preocupación en algo que muy probablemente sea normal



Fuente:Zona Pediatrica.com

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